Vincule la tarjeta a un vehículo o conductor y limite combustible, importe diario y países. Una tarjeta universal sin restricciones también resulta cómoda para un ladrón.

Compare el extracto con posición, capacidad del depósito y kilómetros. Un repostaje superior a la capacidad física o durante una parada merece revisión.

Tras perder una tarjeta o salir un empleado debe existir un bloqueo inmediato. Esperar al siguiente día laborable puede salir caro.

Una tarjeta asociada a un depósito de 700 litros registra 820 litros en 24 horas mientras el vehículo recorrió 260 km. Esa combinación debe generar una alerta automática, no descubrirse al cierre del trimestre.

Fuente oficial: Europol — Fuel fraud

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