Dos vehículos con kilometraje similar pueden tener historiales y riesgos futuros distintos. Antes de comprar hay que revisar el estado y también el uso anterior.
Una clase de emisiones o CO₂ antigua puede elevar peajes y restringir ciudades. Un vehículo barato hoy puede costar más en cada kilómetro.
Una comparación razonable incluye cuota, seguro, mantenimiento previsto, consumo, neumáticos, peajes y días productivos previstos.
Un usado cuesta 12.000 € menos, pero consume 2 l/100 km adicionales. A 110.000 km al año y 1,55 €/l, son 3.410 € anuales; en tres años casi se evapora la diferencia antes de taller y peajes.
Fuente oficial: European Commission — Heavy-duty vehicles
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